Cinco de las mayores compañías del agro argentino y global se posicionaron para competir por la concesión del Belgrano Cargas. Un consorcio integrado por Bunge, Cargill, la Asociación de Cooperativas Argentinas, Aceitera General Deheza y Louis Dreyfus Company quiere disputar la principal red ferroviaria de cargas de Argentina, según reveló La Nación. También aparecen en escena la mexicana Ferromex y empresas argentinas vinculadas a la infraestructura ferroviaria como Grupo Roggio. La concesión es por 50 años y los pliegos atraviesan su etapa final de revisión en Legal y Técnica del Ministerio de Economía, a la espera de la firma del ministro Luis Caputo para su publicación en el Boletín Oficial. Una fuente cercana al consorcio agroindustrial lo explicó con precisión a La Nación: el tren difícilmente compita dentro de los 400 kilómetros de los puertos porque Argentina es muy camionera, pero hacia el norte hay un enorme potencial para crecer y ahí el tren puede cumplir un rol fundamental. Para los operadores logísticos que trabajan los corredores del interior argentino —como Seabird Argentina, que tiene presencia en Mendoza y coordina operaciones en el NOA y Cuyo además de sus operaciones portuarias en Buenos Aires, Zárate y Bahía Blanca— la privatización del Belgrano Cargas es el cambio de infraestructura de mayor impacto potencial sobre la logística terrestre del país en las próximas décadas.
Por qué el agro quiere el tren
El interés de Bunge, Cargill, ACA, AGD y Louis Dreyfus en el Belgrano Cargas no es casual ni accidental. Las cinco compañías operan en las zonas que la red conecta —el NOA, Cuyo y el norte pampeano— y todas tienen interés directo en reducir los costos de transporte de la producción agrícola desde las zonas más alejadas de los puertos. El Belgrano Cargas conecta Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco y Formosa con los puertos del Gran Rosario, recorriendo aproximadamente 17.700 kilómetros de vías. Hoy mueve apenas 5 millones de toneladas anuales, muy por debajo de su capacidad potencial. Una gestión privada con inversión en material rodante y mantenimiento de vías podría multiplicar ese volumen, reduciendo el costo por tonelada transportada y mejorando la competitividad de los productores del interior.
El dato que sintetiza la lógica del consorcio viene de la misma fuente que habló con La Nación: todas las empresas que hacen comercio exterior tienen un enorme involucramiento en la logística. El interés es darle competitividad al productor para que produzca más. Esa competitividad se mide en costo logístico por tonelada: cada peso que baja el flete ferroviario entre Tucumán y Rosario es un peso que el productor tucumano recupera en su margen, lo que en última instancia incentiva mayor producción y mayor volumen exportable.
El impacto sobre la logística multimodal
La privatización del Belgrano Cargas con operadores de escala global cambia la ecuación de la logística multimodal en Argentina. Hoy, la baja confiabilidad del ferrocarril de cargas obliga a la mayoría de los exportadores del interior a depender exclusivamente del camión, incluso para distancias donde el tren sería más económico. Si Bunge, Cargill y sus socios logran la concesión y mejoran el servicio, el ferrocarril puede recuperar competitividad en los corredores donde tiene ventaja estructural: largas distancias, grandes volúmenes, baja urgencia de entrega.
Para los agentes de carga que ofrecen soluciones multimodales, ese cambio amplía el menú de opciones disponibles para sus clientes. Seabird Argentina tiene presencia en Mendoza —nodo del corredor andino que conecta con las provincias del NOA y con los pasos hacia Chile— y puede integrar el tramo ferroviario mejorado dentro de cadenas que combinen el transporte desde el interior hasta los puertos con el embarque marítimo hacia los mercados de destino. La concesión de 50 años implica además compromisos de inversión de largo plazo que le darán al ferrocarril la previsibilidad que hoy no tiene, condición indispensable para que los operadores logísticos puedan ofrecer ese modo como alternativa confiable a sus clientes.
La Jornada Comex de hoy y la digitalización del sector
En paralelo con la noticia del Belgrano Cargas, el sector logístico argentino celebró hoy el cierre de la Jornada Comex del Centro de Despachantes de Aduana, que concluyó con un mensaje compartido: la necesidad de una gobernanza colaborativa basada en digitalización, coordinación institucional y articulación público-privada. Desde la Asociación Argentina de Agentes de Carga Internacional —de la que Seabird Argentina es miembro— Jorge Heinerman planteó el carácter estructural de la transformación tecnológica en el sector y remarcó el impacto creciente de la inteligencia artificial en los procesos logísticos y documentales. En ese contexto, la privatización del Belgrano Cargas y la digitalización del comercio exterior convergen en la misma dirección: un sistema logístico más eficiente, más predecible y más competitivo para los exportadores e importadores argentinos que operan en los corredores del interior del país.

Miguel Dos Santos
Como periodista, me encuentro en la intersección de la información, la innovación y la inspiración. Escribo sobre tendencias emergentes, tecnología de vanguardia, biografías fascinantes y Mindfulness. Pero mi verdadera pasión radica en las transformaciones digitales y cómo están redefiniendo nuestro mundo.

